
Como se golpea el pecho el desgraciado denunciando los despidos en algunas instituciones del estado por parte del gobierno de Funes pero, no dice ni pio ante los despidos indiscriminados que viene llevando a cabo el Zorrillo Quijano en la Alcaldía.
El perro escuadronero ya raya en lo ridículo al asegurar que los trabajadores del sector público solo son eficientes en sus puestos si están bajo el gobierno de arena. Que deben mantenerse porque son los únicos capacitados para esas tareas.
Que me deje recordarle a ese hijo del demonio que durante 20 años en el gobierno los arenarcos no solo se inventaron plazas fantasmas con jugosos salarios para sus compinches y parientes, si no que, repletaron todos los ministerios con gente de su militancia. Capaz o incapaz, el requisito siempre fue serle fiel al partido de los escuadrones de la muerte, jurar dar el voto en cada elección so pena de ser despedido.
Pero se voltió la tortilla, y no es que este avalando la misma práctica por parte del Frente, pero la nueva administración debe no solo limpiar las instituciones del estado de gente que ocupa puestos con el simple objetivo de ser orejas o armar bronca para desestabilizar al gobierno de Funes, si no también, asignar puestos a quien este apto.